Los auriculares están hechos de diversos materiales. El más visible es el de la carcasa exterior. En los cascos, también se puede apreciar el material de las almohadillas. Sin embargo, los materiales de los componentes internos son cruciales. Solo si son de alta calidad, la experiencia auditiva será óptima.
En los auriculares más nuevos, los diafragmas son de grafeno. Este material no solo es ligero, sino que también garantiza una transmisión del sonido muy detallada. Para un buen sonido, también son excelentes los diafragmas de berilio y titanio. Los imanes de neodimio se utilizan en los auriculares de gama alta para mejorar la eficiencia de los drivers. El material de la carcasa también influye en la calidad de reproducción.
La mayoría de los modelos son de plástico, al ser un material ligero y relativamente barato. Sin embargo, puede causar distorsiones en ciertas frecuencias. Por ello, muchos melómanos eligen auriculares con carcasas de metal o madera, que ofrecen una resonancia controlada y un sonido más limpio. Las almohadillas de los cascos suelen ser de tela o piel. Las de tela son transpirables y, por tanto, cómodas durante más tiempo.
Sin embargo, no tienen grandes propiedades aislantes. Las almohadillas de piel aíslan mejor, contribuyendo a una mejor reproducción de los bajos (graves), pero pueden dar calor con el uso prolongado. La espuma viscoelástica (memory foam) es una alternativa atractiva: se adapta perfectamente a las orejas y contribuye a un buen sellado.