Tu prueba de relojes deportivos debe considerar qué deporte practicas con mayor frecuencia, o para cuál de ellos quieres utilizarlo, ya que las funciones que incluyen los distintos modelos varían significativamente. Se clasifican de la siguiente manera:
Running
Te permiten contar los pasos, evaluar la dinámica de la pisada y competir con un corredor virtual. Algunos modelos de gama alta, como el Garmin Forerunner 945, señalan también tu oscilación vertical, el tiempo en vuelo y cuánto está cada pie en contacto con el suelo.
Natación
Un reloj deportivo para natación debe presentar una serie de características especiales. Ha de ser un reloj deportivo resistente al agua, capaz de contar el número de brazadas, reconocer el estilo, calcular las distancias recorridas, llevar el número de largos e, incluso, calcular el swolf.
Ciclismo
También llamados ciclocomputadores, suelen situarse en el manillar de la bicicleta. Pueden medir la velocidad, la potencia, la cadencia de pedaleo y los desniveles, cuentan con GPS y te permiten entrenar con un compañero virtual.
Multideporte
Este tipo de relojes deportivos son ideales para triatletas y para quienes suelen desarrollar distintas disciplinas en una misma sesión de entrenamiento. Se trata de un modelo de reloj polivalente como son, por ejemplo, varios modelos de la serie Garmin Fenix.
Deportes de montaña
Se trata de un reloj deportivo con altímetro, GPS, alarmas meteorológicas y brújula, fundamentalmente. Algunos de ellos incluyen monitor de ritmo cardíaco. Si utilizas el Apple Watch como reloj deportivo, por ejemplo, dispondrás de una brújula magnética y podrás establecer llamadas de emergencia desde casi cualquier localización.
Reloj deportivo para niños
Estos relojes deben presentar resistencia a los golpes, al agua, ser geolocalizables y digitales, preferiblemente.