Tanto la una como la otra poseen una CPU de 8 núcleos AMD, aunque la de Microsoft alcanza los 3,86 GHz de velocidad, mientras que la PS 5 llega a 3,5 GHz. La Series X también supera a la PlayStation 5 en almacenamiento, pues dispone de un SSD de 1 TB frente a los 825 GB de la consola de Sony. Sin embargo, la integración del almacenamiento en la PS 5 es capaz de aumentar el rendimiento del sistema y, por ende, lo hace más rápido.
También gana la Xbox si consideramos la cantidad de Teraflops o billones de operaciones de punto flotante por segundo. La Series X alcanza los 12,1 Teraflops, y la PlayStation 5 se queda con 10,3 Teraflops. Y, ¿cuál es más rápida de encender y a la hora de instalar y cargar juegos?
Pues bien, la Series X tarda 18 segundos en encenderse, mientras que la PS 5 necesita 23 segundos. No obstante, la PS 5 es bastante más ágil cuando se trata de instalar y cargar juegos y, por eso, a la larga la consola de Sony es capaz de brindarte una experiencia de uso superior.